Ryanair Madrid 12:20h - Kiev 17:40h... (4+1)
Llegamos con un poquito de retraso, unos 15m y tras pasar el control policial, lo primero buscar un cajero para tener cash para el bus...
Según mi aplicación del móvil (easy currency converter), en febrero de 2020, 1€=26'54uah, osea que 1000 grivnas serían 37'67€... en el cajero del aeropuerto, utilizando la Bnext, por 1€ me dan 23'46uah, saco 1000uah y me dice que me cobra 42,61€...ya lo estudiaré....en Madrid me daban 20uah nada más por 1€...
Seguimos...
Nada más sales a la derecha está ya el bus Sky...donde un señor muy campechano enseguida nos pilla las maletas y nos las mete en el maletero y con inglés muy macarrónico nos dice...one hundred inside... así que pa dentro, sin dejar de echar un ojo a ver dónde colocaba las maletas. Había leído que podría merecer la pena coger un taxi o transporte privado ya que no son muy caros, pero si no se lleva mucho equipaje y se llega a una hora prudencial, yo recomiendo siempre coger el bus, aunque luego haya que coger también el metro...es un primer contacto con la ciudad y su gente. He leído por ahí que no es una opción muy recomendable cuando llegas cansado del viaje, pero a mí, en cuento llego al destino me entra un subidón que lo único que quiero es ver cosas! 😄
A 18:40 más o menos en marcha hacia la estación central...se supone que tarda unos 45m... Por cierto que aquí anochece bastante pronto, cuando aterrizamos era ya prácticamente de noche (18h de aquí, que es una hora más), así que no se ve mucho de camino...un montón de gasolineras, coches de gama media-baja (no veo mercedes BMW ni audis), límite de 130km/h...
Según nos vamos acercando y el bus hace una primera parada (por cierto, sigo en modo vuelo pero con el gps voy viendo por dónde vamos) ya empezamos a ver ciudad...moles de edificios de apartamentos tipo soviético y muchos carteles luminosos...
Llegamos a la estación central. El bus nos deja en la calle, bajamos y no vemos ninguna señal de metro así que pregunto a unas señoras..."¿metro?"...y señalando la estación de tren nos dicen "da,da,da", que digo yo que significará "por ahí" así que entramos y aunque no vemos ningún cartel de metro avanzamos ya que en el mapa parece como que está al otro lado. La verdad es que cruzar la estación fue bastante interesante. Estaba abarrotada de gente, de todo tipo, cientos de personas esperando trenes, me llamó la atención, y mucha policía por todos lados.
Salimos por el otro lado, que por cierto debía ser la entrada principal porque tenía una sala espectacular, y según salimos a la izquierda hay un edificio con una M verde en lo alto, que reconozco como el símbolo del metro de Kiev.
Entramos y hay un montón de máquinas vacías y una pequeña cola en taquillas, así que nos ponemos a la cola para no pasarnos de listas (por cierto, un descontrol de cola, se colaba to Cristo, pero no estábamos en condiciones de protestar). Ya había leído que el metro iba como por fichas (tokens), así que compró 3, que luego pensé que tenía que haber comprado más para tener ya para el resto de los días y por 8 grivnas (35 céntimos) que vale el trayecto si sobran pues me las llevo de recuerdo.
De Vokzalna (estación de metro correspondiente a la estación de tren donde nos deja el bus del aeropuerto), línea roja hasta Khreshchatyk (tercera parada) y caminamos hasta la calle Prorizna nº10, donde está la central de reservas de los apartamentos Inn Home Apartments. Siguiendo las instrucciones que nos han enviado por whatsaap en un vídeo llegamos a la oficina 67 en el piso 5º donde nos entrega las llaves una señora que no tiene ni idea de inglés. Pagamos allí mismo en euros puesto que nos habían pedido que en la medida de lo posible mejor que llevásemos cash (grivnas, euros o dólares). Y ya solo unos 10 minutos más para llegar al apartamento: Pushkinskaya 39, apartamento nº6. La puerta de entrada da miedo, las escaleras de subida destrozadas (se veían los hierros del forjado) y el ascensor minúsculo y apariencia de poco fiable, sin embargo, el apartamento está genial, muy amplio y reformado. Para 4 noches, 5819,10 grivnas, que al cambio fueron 222€, fenomenal!

Deshacemos un poco las maletas, descansamos un poco poniéndonos al día con la wifi del apartamento que funciona perfectamente y nos vamos a buscar un sitio para cenar. Rápidamente encontramos uno de los famosos Puzata Hata.
Entramos y parecía como que estaban recogiendo, casi vacío, solo un par de mesas ocupadas. Pregunto a la camarera en inglés si iban a cerrar y me contesta en Ucraniano algo que entiendo como que no, que está abierto, así que nos sentamos en una mesa y vemos como nos miran de lejos y se sonríen, dándonos cuenta al momento que se trata de self-service, así que nos levantamos, cogemos unos bandejas y entre un "ucranglish" y unos gestos pues conseguimos cenar sopa y un poco de pollo (que pensamos que era pollo Kiev pero no) por 312 grivnas para las 3 (12,02€ Bnext)
Domingo 23 de Febrero de 2020
Me voy a buscar un supermercado lo primero para comprar algo de desayunar. Suerte que supermarket se debe decir igual en ucraniano porque pregunto a unos guardias del centro comercial y ni idea de inglés. Ya había leído que no hablaban mucho inglés pero no deja de sorprenderme! Entro en uno de los famosos supermercados de la cadena Billa, el que se encuentra en el edificio del mercado Bessarabsky y me tiro un rato fisgando cosas.
Domingo 23 de Febrero de 2020
Me voy a buscar un supermercado lo primero para comprar algo de desayunar. Suerte que supermarket se debe decir igual en ucraniano porque pregunto a unos guardias del centro comercial y ni idea de inglés. Ya había leído que no hablaban mucho inglés pero no deja de sorprenderme! Entro en uno de los famosos supermercados de la cadena Billa, el que se encuentra en el edificio del mercado Bessarabsky y me tiro un rato fisgando cosas.
Me cojo también una cervecita y cuando voy a pagar me dice la cajera, en ucraniano por supuesto, que la cerveza no! Me quedo tan flipada que le pregunto "why?" y me hace el gesto de señalar el reloj de la muñeca, así que entiendo que no se puede comprar alcohol a esas horas (domingo a las 10 de la mañana).
Nos ponemos en marcha sobre las 11 de la mañana y como hay tanto que ver y no sé por dónde empezar, decido seguir la ruta 1 que recomiendan en el blog viajesyfotografia (muy interesante y muy buena fotografía por cierto), comenzando por el parque de Taras Shevchenko y la Universidad.
Seguimos caminando hasta la catedral de San Vladimir en la que no nos detenemos demasiado porque están celebrando una misa. La entrada creo que es gratuita...
Continuamos hacia la calle Volodymyrska, una de las grandes arterias de la ciudad, pasando por el magnífico edificio de la ópera donde un chico muy simpático nos saluda en español ofreciéndo que nos unamos al free tour en español (el pobre solo tenía un cliente esa mañana). Hubiera sido una buena opción para que nos explicarán un poco más los sitios, pero es lo que tiene viajar con adolescentes, así que seguimos por libre.
Y llegamos enseguida a la famosa Puerta Dorada, que no es una construcción muy bonita, pero tiene su historia. Pagamos la entrada porque es muy barata, ***
Apenas unos minutos caminando por Volodymyrska Street y tras pasar enfrente de un edificio que parece algo oficial (aunque la bandera ucraniana ondea por todos lados),
llegamos a una gran explanada donde se encuentra la torre-campanario de acceso al complejo de la Catedral de Santa Sofía. Esto ya empieza a ser espectacular. Al fondo, en la otra dirección, se vislumbra también la catedral azul de San Miguel de las cúpulas doradas.
Entramos por la torre y en las taquillas vemos las distintas opciones. Atención, no olvidarse el carnet de estudiante si se viaja con niños. En general no lo piden, es obvio que los niños son estudiantes, pero en este caso, que encima fue lo más caro, tuvimos que pagar 200uah (unos 8 euros cada una) en vez de 70uah que era el completo de estudiante.
Y no te dan un triste mapa. Este cartel lo vi ya al salir, de todos modos tampoco teníamos datos para descargar el audio tour.
Cómo todavía estábamos frescas cogimos la entrada completa que daba acceso al interior de la catedral, la torre y otras salas con exposiciones, pero con la catedral y la torre hubiera sobrado, y si no se tiene mucho tiempo con subir a la torre y disfrutar de las magníficas vistas de las cúpulas de la catedral, suficiente.
La catedral además estaba en obras por dentro, pero si eres amante del arte religioso, supongo que merece la pena. No es mi caso, pero reconozco que es todo una obra de arte.
Y algunas cosas curiosas en las distintas salas de exposiciones, como este mosaico de huevos pintados. Curioso!
Lo que sí me gustó fue una gran maqueta de la ciudad de Kiev en el siglo XI con un audio que se puede poner en español y te va iluminando las cosas según te va explicando.
También hay unas maquetas de como cambió la catedral del siglo XI al XIII (creo)
Al final, viéndolo todo bastante rápido y dejando algunas salas sin visitar, echamos unas dos horas. Si se quiere visitar todo, yo recomendaría reservar toda una mañana para disfrutar tranquilamente de este impresionante complejo.
Cómo estamos agotadas y es la hora de comer, en vez de continuar a la catedral de San Miguel, bajamos por Sofiivs'ka Street directas a la Plaza de Maidán o Plaza de la Independencia para buscar un sitio para comer.
Y ahaora que sabemos cómo funciona, repetimos en el Puzata Hata de la calle Khreschatyk, que está abarrotado. Al parecer, los ucranianos tienen un horario similar al nuestro en las comidas, quizá un poco más pronto. De todos modos en este sitio se puede venir a comer a cualquier hora.
Cola en Puzata Hata a las 14:20h
Después de reponer fuerzas cogemos el metro con idea de ir a ver el museo de Chernobyl (está vez ya compramos 12 tokens para tener para varios viajes;96 grivnas, unos 2'5€), pero cierra los domingos, y también el último lunes de cada así que hay que dejarlo para el martes.
Pero no fue un trayecto perdido, en la gran Plaza Kontraktova nos encontramos con esto:
Y claro, había que subir, aunque no era muy barata (100 grivnas, una vuelta muy despacito). Y a continuación, en contra del recorrido habitual de bajada y de las protestas de mis acompañantes, subimos por la cuesta de San Andrés, donde está este precioso grafiti, hasta llegar a la Iglesia de San Andrés que corona la ciudad.
Espectaculares las vistas de la ciudad desde una pasarela que rodea un tramo y que no se si por ser domingo está repleta de gente vendiendo cuadros. En la cuesta no hemos visto demasiados puestos, quizá por ser ya un poco tarde.
Caminamos un poquito más y llegamos al imponente monasterio de San Miguel de las cúpulas doradas. Al igual que la Catedral de Sofía, el campanario se encuentra a parte, y en una de sus paredes observamos un homenaje con las fotografías de los fallecidos en las revueltas de Euromaidan en 2014.
Aquí la entrada es gratuita.
Desde aquí bajamos en el funicular (8 grivnas) que enlaza justo con la parada de metro Poshtova Ploshcha y vamos al apartamento a descansar un rato antes de cenar. Son las 17'30 y ya está anocheciendo.
No nos quedan muchas más fuerzas por hoy,
así que nos acercamos al McDonald de la calle Khreschatyk y a descansar.
Cómo es domingo, esta calle está cortada al tráfico.




